A la vuelta del Retiro de este fin de curso, unas reflexiones y resumen.
Dedicarse tiempo a uno mismo en un retiro es uno de los mayores regalo que uno puede darse, y darle a los que le quieren bien... Porque vuelves con las pilas cargadas. El concepto de "retirarse" no es en nuestro caso pegarse una "escapada" o "desconectar", en un retiro vamos a conectar con la vida, vamos al encuentro de uno mismo y del otro, se va para disfrutar de la buena compañía y de la soledad, a desarrollar la autoestima y a transformar lo que se pueda transformar.
Cuando hablamos de salud, hablamos del acompañamiento emocional necesario en toda dolencia del alma o enfermedad física, que una vez somatizada, necesita su propio tratamiento físico (y médico) más una profunda comprensión de las tensiones directas e indirectas que la pudieron originar, las herencias y lealtades familiares, o las dinámicas tóxicas que hay de fondo, que debilitan la salud, de modo que ésta va mucho más allá de lo físico.
Salud quiere decir "Sal-Luz" dejar que fluyan las emociones atascadas y permitir que la luz aflore... y la luz no es cualquier cosa...
El descanso no es cualquier cosa, a la mayoría le cuesta parar, aunque sepamos de sobra que toda célula necesita del estado de reposo, relajación, descanso y de sueño profundo para repararse. Descansar es abandonar el cansancio del camino, del año en curso y de ciertas circunstancias de vida...
Y puedo asegurar por mí misma y por muchas otras personas que tras algunas constelaciones familiares, el alma de la persona descansa en paz... en vida, cuando se descarga del peso que uno llevaba en el alma...
Agradecida con todo, por las dinámicas, la belleza del lugar, de las personas que lo llevan y de las personas participantes en el retiro. Me encantó volver a un lugar tan lindo y cuidado.
Hacer yoga entre bellas paredes de madera está bien, pero a veces hacerlo respirando en medio de la Naturaleza, junto a la piscina-manantial, al.lado de los juncos, o bajo altos y frondosos árboles... no tiene igual.
Me gusta ser testigo de la sanación y del disfrute, y aunque no soy ni seré masajista de profesión, me gusta transmitir el masaje shiatsu por parejas, para que los que vienen, sientan sus beneficios y a su vez, lo puedan transmitir. Pasados aquellos temores de acercamiento físico después del 2020, los estiramientos y presiones del shiatsu no sólo desbloquean los canales de energía para mejorar la salud física y emocional, sino que abren la puerta a un con-tacto respetuoso.
Y sobre todo, presto especial cuidado a que en un retiro las personas que acudan puedan sentirse en familia, en confidencialidad y respeto ante su situación, ya sea temporal o sean circunstancias de vida.
Consulta fechas y anímate a la próxima, para prepararlo con tiempo.







